PIB

¿Qué es el PIB? ¿Qué nos dice el número? ¿Para qué sirve? eso y más encontrarás en este artículo de educación financiera.
GDP

Uno de los términos económicos que escuchamos recurrentemente en las noticias es el PIB, más específicamente el crecimiento del PIB y que esperan los “expertos” con respecto a su evolución para los siguientes meses. En este artículo trataremos de aterrizar el termino, saber su utilidad e implicaciones en el día a día para las personas.

En primer lugar, PIB es el acrónimo para Producto Interno Bruto, el cual refleja en términos monetarios el valor toda la producción final de bienes y servicios de una región específica, generalmente un país. Es decir, éste es básicamente una medida para dimensionar, a nivel macro o país, lo productivo que es un territorio en términos económicos dentro de un periodo de tiempo.

Una pregunta que nos podemos hacer es como se contabiliza esto, y la respuesta es que este indicador se alimenta de varios inputs, es decir, el PIB se construye sumando el dinero que se gasta en consumo, generalmente asociado a las personas, se suma el dinero destinado a la inversión, el cual se relaciona con las empresas, un tercer ítem seria el gasto público y este está directamente coligado a todo el dinero que gasta el estado, y por último, se adhieren las exportaciones y se restan las importaciones. El resultado de los últimos dos ítems se conoce como balanza comercial, y hace sentido verlas como un solo ítem, esto porque una balanza comercial positiva indica que el país es capaz de producir más de lo que necesita internamente y llega a exportar, así mismo, una balanza comercial negativa nos enseña que un país requiere traer productos del exterior para satisfacer todas sus necesidades de consumo interno. Ninguna de las dos opciones (positiva o negativa) es mala per se, pero es importante conocerla para tener un mejor contexto de la economía del país al que se esté observando.

Dejando a un lado las definiciones teóricas, un interrogante más interesante por abordar es de qué nos sirve conocer sobre el PIB de una nación. La medida por sí sola no nos entrega mucha información útil, pero de este indicador se pueden desprender muchos análisis interesantes, por ejemplo, cuando vemos la variación del PIB de un periodo a otro podemos ver que tanto ha crecido o decrecido la economía, lo que permite entonces hacernos una idea de cómo está el panorama económico de una región en específico, lo que a la larga impacta en la calidad de vida de cada uno de nosotros. Por otro lado, es interesante ver este indicador medido en términos per cápita, es decir, si dividiéramos esta producción por la cantidad de población de un país, entonces tendríamos el equivalente a cuanto le corresponde a cada persona en términos de la producción total en ese periodo de tiempo.  El PIB per cápita es un indicador que, junto a los índices de desigualdad, nos pueden dar información útil sobre qué tan rica es una sociedad en su conjunto y dependiendo de la desigualdad de esa sociedad, que tan buena o mala es la calidad de vida en ese país.

En la práctica, este indicador no es una herramienta que podamos utilizar tangiblemente, como si podíamos ver con los tópicos tratados en nuestros anteriores artículos de Educación Financiera, pero si es muy importante entender que el PIB nos permite, como sociedad, abordar distintas perspectivas de la economía y da herramientas numéricas a entidades tanto privadas como públicas para tomar decisiones tales como decidir el gasto público por parte del estado, escoger si es un buen momento o no para invertir en un país en específico, o sencillamente entender la estructura económica y productiva de un país.

Algo que nos gustaría enfatizar es que, si bien este ítem lo escuchamos frecuentemente, por sí solo no nos entrega mucha información, lo que es importante es entenderlo y así, poder asociarlo correctamente con su contexto, de tal manera que, junto con otros indicadores y hechos, sea más sencillo formarnos una percepción de la realidad económica de un país o región.