Acciones

En educación financiera esta semana explicamos qué son las acciones, para qué sirven, cómo las podemos utilizar y mucho más.

Un término que escuchamos recurrentemente en noticias y leemos en diarios son las acciones de las compañías, diciendo que el precio de una empresa ha subido o bajado, o que sale a ofrecer acciones al mercado entre algunos acontecimientos recurrentes de las empresas mas grandes. Hoy explicaremos qué son exactamente las acciones, a qué dan derechos, qué se traducen en la realidad y cómo impactan en el interior de una empresa.

Para empezar, las acciones son una herramienta que permite a las compañías dividir el valor de su patrimonio en partes iguales para cada acción, luego según como se repartan, estará la composición de quien posee qué porcentaje de la compañía. Este método de repartición de patrimonio es algo que la humanidad lleva haciendo desde hace 800 años aproximadamente, en donde hay registros de este tipo de sistemas. Para ser más precisos, una acción es un titulo que emite una sociedad anónima la cual otorga al tenedor ciertos derechos, tales como recibir utilidades, voz y voto dentro de las juntas, entre otros.

Para explicarlo mejor, imagina que existe una empresa la cual necesita financiamiento para poder tener más tiendas y decide vender parte de su propiedad (patrimonio) en forma de acciones, por lo que decide ceder el 49% de la propiedad. Esto lo realiza dividiendo en 100 acciones el total del valor de la compañía, de las cuales 51 acciones quedan para el dueño y el resto las vende. Supongamos que cada acción se vendió a 1 peso, por lo tanto, si un comprador compra 10 acciones a 10 pesos es dueño del 10% de la compañía y paga esa cantidad a la empresa por tener ese título. Luego esas acciones las puede vender en la bolsa al precio que la persona estime conveniente según las perspectivas de la empresa. 

Dentro de algunos aspectos importantes, cabe resaltar que las sociedades que deciden emitir acciones tienen que cumplir ciertos estándares mínimos de transparencia y entrega de información al público, es decir, si bien las compañías usan este tipo de herramientas para crecer o financiar nuevos proyectos como vimos en el ejemplo anterior, emitir acciones también implica para una empresa incurrir en mayores gastos junto con una mayor exposición a los observadores y compradores del mercado.

Para una persona como cualquiera de nosotros, una acción puede ser una opción interesante para invertir mejor nuestro dinero puesto que, al utilizar nuestros ahorros en acciones podemos esperar retornos más atractivos que lo que nos podría ofrecer un banco con un deposito a plazo o simplemente tener el dinero en una cuenta corriente. Ahora bien, así como este tipo de inversiones pueden entregar un mayor retorno, también pueden representar perdidas para nuestros bolsillos, pues básicamente invertir en acciones de una compañía dará resultados positivos dependiendo de cómo se avancen los resultados de la compañía hacia adelante, y, por ende, el precio de esa acción en el futuro sumado a que tan buenos sean los dividendos que recibamos durante la tenencia de la acción. Es decir, si deseamos invertir en alguna empresa en específico, aún cuando sean montos pequeños, debemos ser conscientes que hay una relación riesgo/retorno, en donde, cuan más audaces sean nuestras apuestas, más retorno le exigimos a esas empresas, pero también mayores riesgos estamos tomando para nuestro bolsillo. 

Una de las ventajas de que una empresa este dividida por acciones es que, al ser generalmente dividida en partes muy chicas, nos permite no tener que invertir grandes sumas de dinero para poder invertir en una compañía, sumado a esto, al ser montos pequeños, podemos repartir nuestro dinero en diversas compañías y así no exponernos sólo al éxito o fracaso de una empresa. Esto se conoce como diversificación, lo cual básicamente es seguir el dicho popular de no poner todos los huevos en una misma canasta, en otras palabras, distribuir los riesgos de manera que sirvan de balance para que nuestros ahorros no se vean tan afectados. Sobre el término de diversificación hablaremos más adelante y a detalle en nuestros artículos de educación financiera.

Dentro de las desventajas, podemos decir que estos modelos pueden llegar a ser problemáticos para una compañía si es que son muchas las voces que tienen voto a la hora de discutir los rumbos de la empresa. Además, si es que la empresa cae en quiebra, los tenedores de acciones son los últimos en recibir algún dinero de lo que sobra de la compañía, puesto que en primer lugar de prioridad están todas las entidades y personas con las cuales la compañía tiene obligaciones financieras, a estos se les llama acreedores.

Para concluir, lo importante del concepto de acciones es que nos abren un abanico de oportunidades, tanto para las empresas como para las personas, en donde permiten que estas sean más dinámicas, tengan fuentes de financiamiento distintos a tener que poner dinero solo los socios iniciales y, por parte de las personas, a ser parte y beneficiarse de los réditos que pueda generar una compañía, invirtiendo de manera más útil su dinero.