Derivados Financieros

Qué es un derivado financiero, cómo lo usan las empresas, cuales son los más comunes, entre otras cosas que sabrás con este artículo.

Un concepto que será vital para nuestras próximas entregas de educación financiera es entender qué es un derivado financiero, por eso, en este artículo intentaremos sentar las bases necesarias para comprender un grupo de instrumentos muy utilizados por empresas, fondos de inversión, etc.

Cuando hablamos de comprar o vender algo, generalmente nos referimos a un precio por pagar, el cual nos dará a cambio un servicio o producto, es decir, esa es una transacción normal que tenemos todos los días en nuestra cotidianidad. ¿De qué depende ese precio? Habrá varias explicaciones como sus costos de producción, su escasez, su valor intrínseco, la oferta y demanda relacionada a ese producto, entre otras cosas, por ejemplo, una pintura de un artista famoso tiene cierto valor por su aporte cultural, por la escasez de pinturas del artista, por la cantidad de gente que quiere un cuadro de esa persona; es decir, el valor reside en aspectos del objeto. Pero ¿eso qué tiene que ver con un derivado financiero? Pues partiendo de ese ejemplo, ahora imagina que hay un instrumento (un contrato o un papel) en donde su valor no tiene nada que ver con el objeto en sí, sino que esta relacionado directamente con el valor de otro activo, siguiendo el ejemplo, ahora lo que se puede comprar es un contrato que da el derecho a tener el cuadro del pintor en un futuro; pues bien, ese contrato es un derivado financiero, es decir, su valor reside en factores externos.

Quedando claro lo anterior, hay que mencionar que hay muchas clases de activos financieros y estos tienen diversos usos y objetivos, por ejemplo, los futuros o forwards, que son una clase de derivados, permiten que dos partes acuerden la compra/venta de un bien en el futuro, pactando el precio el día de hoy, es decir, un productor de papa que sabe cuántas podrá recolectar al final de su cosecha le sería útil poder acordar con un mayorista un precio en el futuro al cual éste le compré su producción. Esto reduce la incertidumbre del agricultor de saber si va a vender o no su producto y, además de eso, sabrá a qué precio lo venderá. Otro ejemplo de derivados financieros son las opciones, en donde siguiendo el ejemplo anterior, ahora firman un contrato, el cual le cuesta dinero el día de la firma al agricultor, pero ahora él o ella tiene el derecho de decidir si hace la transacción o no, por lo que le da la ventaja de que sí las papas tienen un precio más alto en el mercado que en el contrato, este no ejercerá el contrato, pero si las papas están mas baratas que lo que estipula el trato, el agricultor utilizará el trato y con esto se asegura un monto mínimo del precio de venta.

Ese par de ejemplos son parte de los derivados financieros más comunes, sin embargo, cada vez desarrollan contratos más complejos y diversos que se adaptan a las necesidades de empresas o personas, sin embargo, el objetivo de este artículo es dejar las bases sobre el tema pues entraremos en profundidad sobre los más importantes en siguientes artículos.

Algunos aspectos para resaltar es que hay varios motivos por los cuales una persona o empresa podría utilizar un derivado. En el caso del agricultor, este lo ocupa para disminuir su exposición al riesgo del precio de la papa, pero también hay otros motivos para utilizar estos instrumentos, por ejemplo, puede ser útil para especular sobre el precio de un activo, es decir, si yo creo que un activo aumentará su precio en los próximos meses, firmaré un contrato que me permita comprarlo en el futuro; sí mi predicción es correcta, habré firmado un trato que me permite comprar barato y salir a vender “caro” en el mercado. Como podemos ver, esto en un principio puede ser una opción atractiva para muchas empresas, sin embargo, como el futuro es incierto, estamos exponiéndonos al riesgo del precio del activo en lugar de cubrirnos, por lo tanto, podríamos obtener ganancias de ese trato pero también perdidas.

En la actualidad, este tipo de contratos se usan en mayor volumen en las economías desarrolladas, sin embargo, en nuestra región latinoamericana también ha ido creciendo un uso continuo de estos contratos. Dentro de los activos más comunes que se transan a través de este tipo de instrumentos están las monedas como el dólar, el euro, y otras pero en menores cantidades; así mismo, se realizan este tipo de contratos con commodities tales como el petróleo, el oro, el cobre, etc, y se realizan derivados sobre acciones de empresas. Si bien estos ejemplos no son los únicos, si son los más frecuentes, principalmente porque para que se realicen este tipo de contratos tienen que haber suficiente cantidad de partes interesadas.

En resumen, sabemos que hay muchos detalles que nos faltan por explicar en cuanto a los derivados financieros, pero esperamos que este sea el inicio de una serie de artículos que entren a detalle en cada uno de ellos, por ahora lo que nos interesa es que quede planteado los conceptos básicos como, la noción de que un derivado financiero es un contrato que su precio depende el precio de otro activo, en donde se requieren partes interesadas para realizar una transacción generalmente en el futuro; con esas bases esperamos poder desarrollar en profundidad los derivados financieros más comunes y útiles, intentando siempre abordarlo desde una lectura sencilla.