Futuros y Forwards

Hoy te explicamos ¿Qué son los contratos de forwards y futuros?, ¿Por qué son útiles?, ¿Cómo funcionan? y ¿Qué los diferencian?

¿Por qué son de utilidad?

Este tipo de contratos son considerados derivados financieros, dicho sea de paso, son de los más comunes, y permiten tener certezas de ciertos aspectos, por ejemplo, facilitan asegurar una cantidad de un bien en el futuro, como también su precio. Esto es importante en el caso de empresas, ya que su producción depende de tener materia prima, además el precio en que se compra establecerá la posibilidad de tener ganancias. Además, tienen otras utilidades como comprar o vender monedas en el futuro, pero asegurando el precio ahora, por ejemplo, si debo pagar a un proveedor en el extranjero en dólares y quiero saber cuánto pagaré ahora, por lo que con ayuda de estos contratos se puede establecer hoy el precio de una transacción que ocurrirá en el futuro, por lo tanto, permite planificar las salidas y entradas de más adelante.

¿Qué son los forwards?

Son contratos entre dos partes, en el que se obligan mutuamente a comprar y a vender un bien en el futuro, a un precio, cantidad y fecha determinada. Por ejemplo, una empresa que construye automóviles desea asegurar 1.000 toneladas de acero para poder satisfacer su producción en 1 año más, entonces la empresa busca al proveedor y le plantea que quiere comprar acero, pero que lo necesita en 1 año más, por lo tanto, si el proveedor está dispuesto, firman un contrato en el que la empresa de automóviles se compromete a comprar 1.000 toneladas de acero en 1 año más y el proveedor se compromete a vender esa misma cantidad en esa fecha, además se establece cual será el precio al cual se venderá el bien. Este contrato no tiene un costo al momento de la firma y su valor será de 0 sí el acuerdo es justo con la valoración del bien en ese momento, pero con el paso del tiempo ese contrato puede cambiar de valor; por ejemplo, si luego de un mes de firmado el contrato, el precio del acero aumenta al doble, entonces para el comprador el contrato se vuelve valioso, ya que el pagará la mitad que el precio actual, pero para el vendedor ese contrato es malo, ya que podría vender su acero el mercado al doble del precio acordado, entonces en el caso de que se quiera y el contrato permita el poder vendérselo a otro comprador de acero, este interesado deberá pagar por él, ya que le asegura un mejor precio que el actual, y por lo tanto estará dispuesto a pagar por él.

Este valor dependerá tanto del precio actual del bien que se comprará en el futuro y del valor del dinero en el tiempo, en donde, tal como lo revisamos en un artículo anterior, ese valor se refleja en la tasa de interés. Entonces, el cambio en cualquiera de estas dos variables cambia el valor actual de ese contrato.

¿Qué son los futuros?

Al igual que los Forwards, son contratos, pero estos están estandarizados, ya que se transan en mercados públicos, como las bolsas de comercio.  Estos también permiten comprar o vender un cierto bien a un precio y fecha determinada, pero esta vez no se sabrá quien es la contraparte del contrato, ya que existirá un intermediador denominado cámara de compensación, este ente es el administrador de los contratos y tiene la labor de disminuir el riesgo de incumplimiento de contrato, para esto, la cámara de compensación pide una garantía de dinero, derivado  del valor del contrato, que dependerá al igual que el forward del precio del bien en la actualidad como de la volatilidad de ese precio y de la tasa de interés. Esta garantía se deposita al inicio del contrato y según como fluctúe el precio de este, se irá pidiendo mayores garantías o no. Cuando el contrato llega a su fin y la transacción se hace, las garantías se devuelven a sus respectivos dueños, en el caso de que algunos de los vendedores o compradores no cumpla el contrato, la cámara de compensación se quedará con la garantía y con eso podrá cubrir la variaciones de valor que tuvo el contrato para la contraparte.

Diferencias entre forwards y futuros

Lugar de transacción

En el caso de los forwards, se les denomina over the counter o OTC, ya que se hacen los contratos entre las dos partes involucradas sin ninguna intervención de otros agentes, mientras que los contratos de futuros se transan en las bolsas de valores (que son de acceso público), junto con la administración de la cámara de compensación.

Características del contrato

Los forwards permiten elegir a conveniencia la fecha, precio y cantidad del producto a transar en la fecha acordada, en cambio los futuros al ser contratos públicos son estandarizados por simplicidad, entonces existirán múltiples contratos de ciertos bienes, con plazos, precios y cantidades distintas.

Garantías

Los forwards no piden garantías, pero si tienen riesgo de que no cumpla el contrato la contraparte, en el caso de futuros se elimina el riesgo de que no cumpla el contrato por parte de la otra parte, pero esto es posible gracias a que se piden garantías.

Reglamentación o regulación

Los forwards son contratos entre privados, por lo que no tiene mayor regulación, en el caso de los futuros, al ser públicos y transados en las bolsas de valores, estos tienen que cumplir con ciertos estándares impuestos por los reguladores de cada país.