Tarjetas Prepago

Tarjetas prepago, una nueva tendencia de los mercados de pago, que masifica el acceso a métodos de pagos internacionales, con costos bajos.

En esta sección de educación financiera hemos abordado una amplia gama de temas financieros, pasando por temas macroeconómicos, así como temas relevantes para las finanzas del día a día. en el artículo de hoy tocaremos un tema más cercano a esto último, pues abordaremos el tema de las tarjetas prepago, una modalidad de pago cada vez más usual por estos tiempos, pero que vino a hacer parte del mercado hace no tantos  años. En este artículo explicaremos de dónde surgen, qué son, cómo funcionan y otros aspectos relevantes a tener en cuenta para que sepas si este producto puede ser útil para ti.

¿Cómo surgen las tarjetas prepago?

Como una de las bases fundamentales de Factor Finanzas, creemos que es importante partir por el contexto. Hablando de las tarjetas prepago, estas surgen por una necesidad de un gran número de personas que, por diversas razones, no tenían acceso a ningún producto bancario, lo cual impedía hacer uso de una serie de servicios, acceder a otros mercados como lo puede ser la compra de productos por Amazon, así como el hecho de tener que hacer uso exclusivamente de cuentas vista o efectivo para realizar todas las transacciones.

Tal como habíamos hablado en anteriores artículos sobre las tarjetas de crédito, estas requieren ciertas condiciones por parte del usuario, tales como cierto nivel de ingreso y capacidad de endeudamiento, para poder acceder a este producto.

Es así como surge en diversos países la innovación financiera de las tarjetas prepago, un producto que permite acceder a muchos de los beneficios que mencionamos anteriormente sin los requerimientos que sí tienen las tarjetas de crédito.

¿Qué son?

Tal como su nombre lo indica, son tarjetas que, a diferencia de los productos con crédito, te permiten depositar un monto de dinero en estas cuentas y luego usarlo como medio de pago, tal como funcionan las tarjetas de crédito. 

Esta modalidad permite acceder a servicios de suscripción como Netflix, Disney Plus, Spotify o Youtube Premium, así como hacer compras en el exterior debido a que muchos de estos productos tienen respaldo operativo de firmas como Mastercard o Visa.

Además, en cuanto a su costo, la mayoría de estas son gratuitas, evitando ítems típicos como gastos de mantención, seguros, etc. No obstante, esto no es así en todos los países, y la oferta de este tipo de productos varía según la región. Lo que sí podemos afirmar, es que sin duda alguna es un producto igual o más barato que una cuenta corriente o tarjeta de crédito.

Otros beneficios

Además de lo mencionado anteriormente, hay beneficios que no se notan a primera vista. El primero de ellos es la bancarización de una parte de la población que no tenía acceso a esto, así como un registro financiero más eficiente de las transacciones, lo que por un lado, permite a las personas manejar más eficiente sus recursos, así como al estado le permite recaudar impuestos que, por ser anteriormente en efectivo, no llevaban ningún registro y se podía prestar para la evasión fiscal.

Los flujos que promete el bono cumplen con el rendimiento de 5% que pretende obtener los inversionistas, por lo que, ellos hacen el cálculo de cuanto ofrecerían por ser dueños del bono que ofrece esos flujos.

El cálculo de lo que está dispuesto a ofrecer el inversionista se basa en el valor presente de esos pagos, ya que no es lo mismo obtener US$5 en un año más que en 3 años más, por lo que se calcula el valor de los flujos dada la tasa de interés mínima por año que quieren aceptar, a continuación, se muestra el detalle del cálculo:

En Conclusión

Si bien en esta plataforma tratamos siempre de darles una visión de los pros y contras de todos los temas, en esta ocasión creemos  que son muchas las ventajas de esta nueva forma de realizar transacciones para las personas. Quizá el punto más importante para este producto es poder ampliar de manera masificada su mercado, llegando a un mayor número de personas a través de mayor educación y socialización del funcionamiento de estas plataformas.

Por último pero no menor, es el hecho de que estos productos han empujado a que los costos o requerimientos  de otro tipo de productos financieros, como las tarjetas de crédito o cuentas corriente, se hayan disminuido. Es decir, la competencia de esta nueva metodología no solo mejora la calidad de vida de los nuevos usuarios, sino también de los usuarios recurrentes de las tarjetas de crédito a través de la competencia.